Seleccionar página

Son muchos detalles los que se deben tener en cuenta a la hora de hacer un Gin Tonic. Se dice que la receta original del Gin Tonic surgió en el siglo XIX, por parte de las tropas inglesas en la India, quienes bebían tónica para evitar contraer enfermedades y empezaron a mezclarla con ginebra para mejorar su sabor amargo. Con el pasar de los años, la preparación de la bebida se ha ido perfeccionando y de ahí surgen una serie de consejos para la preparación de un Gin Tonic perfecto. Para la preparación de esta bebida hay que tener todos los ingredientes al alcance, ya que lo ideal no es tomarlo rápido, pero sí con cierta celeridad para que el hielo no agüe el cóctel.

El vaso o copa

Puede servirse en cualquier tipo de vaso siempre y cuando tenga boca ancha, para que el Gin Tonic perfecto quede bien oxigenado. Aunque si se dispone de una copa de balón, no elijas otra opción esta es la ideal. El motivo es que la Ginebra necesita una boca ancha para que se oxigene y desprenda todo su arsenal de aromas.

El hielo

El hielo debe ser lo más consistente posible. El tamaño y tipo de hielo influyen en el sabor final del Gin Tonic, y tiene que ser consistente para que no se derrita rápidamente y arruine el combinado. Un buen barman tiene que entender a la perfección cómo usar el hielo. Si es pequeño, se diluye rápidamente en la copa, siempre es mejor voluminoso y denso. También hay que saber, que se va a necesitar mucho hielo, tanto como para llenar el vaso por completo. El hielo se debe procurar hacerlo de agua de mineralización débil, es decir, no hacerlos con agua del grifo, ya que se sabe que el agua proveniente de ahí, suele tener un sabor no neutro que puede cambiar la calidad, y por ende, nuestro Gin Tonic perfecto quedará arruinado.

Mantener todo frio

Es ese ritual que realizan los cocteleros tras poner unos cuatro o cinco cubitos en la copa, y que consiste en darles vueltas con una cucharita y retirar el agua sobrante que se derrite, ya que no hay comparación entre servir la bebida en una copa con las paredes enfriadas que en una que está a temperatura ambiente. El fin de esto, es que el hielo tardará más en derretirse y el primer trago resultará más apetecible.

La ginebra

Es el componente esencial del Gin Tonic, y hoy en día se elaboran muchos tipos de ginebras, que con tanta variedad, hay que saber elegir. La singularidad de cada una de ellas proviene del resto de ingredientes; plantas, hierbas o especias que realizan su maceración con alcohol. Hay ginebras secas o clásicas, herbáceas, florales, cítricas o especiadas, y todas ellas cuentan con una serie de aromas encerrados en la botella, y se pueden trabajar de formas muy diferentes. En lo que se refiere a las ginebras, para el Gin Tonic perfecto, interesan las que tienen aromas cítricos. Bombay Sapphire, Hendrick´s, Citadelle, Tanqueray, son algunas de las mejores marcas para elaborar este cóctel.

La tónica

Al igual que descubrir la ginebra requiere de tiempo y de cata, la bebida carbonatada que le acompaña en la mezcla final del Gin Tonic es cada vez es más importante. Buena prueba de ello es que las tónicas Premium en el mercado se están multiplicando, aunque todavía no lleguen a la diversidad de las ginebras. No basta con tener una buena tónica, de esas que cuando se abren desprenden un aroma único y un sonido inconfundible, hay que servirla muy lentamente ayudándose de una cuchara mezcladora, la misma que se utiliza para enfriar la copa, y con esto la tónica potenciará todos los aromas que la ginebra tiene. Hay que agregar también que no se debe dejar que la tónica se caliente, ya que esto hace que pierda su efervescencia y le quita parte de la magia al trago.

Equilibrio ginebra-tónica

Para conseguir un Gin Tonic perfecto la cantidad ideal entre tónica y Ginebra es de 4 partes de tónica por una de ginebra. Equilibrio es una de las palabras más recurrentes cuando se habla de Gin Tonic. Si se es barman de profesión, con la experiencia de años, se puede calcular más o menos la cantidad de ginebra a la perfección, pero lo ideal es utilizar un medidor para asegurarse de una calidad constante en los tragos.

El Limón

El Gin Tonic perfecto requiere de un poco de limón, pero no el zumo como aconsejan muchos. El zumo de limón mata las burbujas de la tónica, y como se dijo anteriormente, el Gin Tonic pierde buena parte de su gracia sin la efervescencia de esta. Se necesita la esencia del limón, para eso se corta la piel sin la parte blanca, se estruja encima del vaso y se verán salir pequeñas micro gotitas, eso es el espíritu de la lima. A continuación se restriega por el borde de la copa. Si se quiere además, de manera estética se puede cortar un gajo y añadirlo con posterioridad a la copa.

El aderezo o potenciadores de aromas

Regaliz negro, una rodaja de pepino, fresas, pétalos de rosa… cada quien tiene su receta. El adorno final se ha convertido en uno de los componentes más notables de la copa y es cuestión de gustos, pero claro, como se ha venido diciendo, hay que tener cuidado de no excederse y romper el equilibrio del trago. Es recomendable no añadir muchos aderezos si el Gin Tonic ha sido preparado con una ginebra cítrica en lugar de con una neutra o mediterránea, por ejemplo, debido a que muchos potenciadores de aromas hacen que se pierdan los sabores originales de la ginebra.

Si después de leer todo este post no te ha entrado ganas de prepararte ese Gin Tonic perfecto, es que no eres mortal. Como hemos leido, cada paso es esencial para disfrutar de una buena copa o para ser ese anfitrión ideal en las quedadas con los amigos o familiares. Por último les dejo un vídeo de Ginset Cups corto pero que no tiene desperdicio.

¿Listo para preparar el GIN TONIC PERFECTO?