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En un de los post anteriores hablábamos de los detalles a tener en cuenta a la hora de preparar un Gin Tonic para lograr una combinación perfecta. Aunque dicen que la perfección no existe, nosotros creemos que dentro de cada persona reside ese Gin Tonic perfecto, ese que se adapta a medida al gusto de cada quien.

Ahora bien, ¿sabes qué cosas debes evitar para no convertir tu Gin Tonic en una ensalada de mil sabores? Esta bebida, como bien sabes o al menos deberías de saber ya a estas alturas, mezcla ginebra, tónica, potenciadores de aroma y hielo. Fácil de preparar ¿no?, pero ¡cuidado! la combinación que compone un Gin Tonic amerita seguir ciertas pautas para no convertirlo en una mezcla desagradable a la vista y el paladar. Por esto, hemos, según nuestro criterio y el de otros muchos, elaborado una lista de las cosas que NO, y hacemos hincapié en esta negación, debes hacer al preparar un Gin Tonic.

Nada de calor

Nunca, pero nunca, debes utilizar ingredientes calientes para preparar un Gin Tonic. La ginebra puede estar a temperatura ambiente, pero la copa y la tónica deben estar siempre frías.¿Por qué? Pues porque la tónica pierde sus burbujas con el calor y es inadmisible un Gin Tonic sin burbujas. La copa debe estar igualmente fría para mantener la preparación a una temperatura baja durante el mayor tiempo posible, esto se logra batiendo los cubos de hielo dentro de la copa durante algunos segundos hasta que esta se enfríe, luego no te olvides de escurrir el agua que sobra, no querrás un Gin Tonic aguado.

Copa ancha, por favor

Debido a su aspecto, olores y sabores un Gin Tonic siempre debe servirse en una copa de balón, o un vaso ancho. Pensarás que es una bobada, pero así podrás obtener una mezcla homogénea y bien lograda, ya que se necesita espacio para colocar los hielos y añadir los demás ingredientes con comodidad, por eso no debes jamás servirse un Gin Tonic en un vaso angosto.

Hielos grandes y de calidad

El Gin tonic debe contener la menor cantidad de agua posible (ya lo comentamos antes, pero te lo recordamos por si acaso) y un hielo pequeño hará que el cóctel se agüe más rápidamente; es por esto por lo que se debe preparar con cubos de hielo grandes y de calidad, que a su vez se utilizan para enfriar la copa como se dijo antes. Estos hielos deben ser hechos preferiblemente de agua con mineralización baja, es decir, con agua embotellada y no del grifo.

¿Cuánta ginebra?

Una de las formas más fáciles de arruinarlo es añadirle demasiada ginebra. Lo recomendable es utilizar un medidor a la hora de preparar un Gin Tonic porque de esa manera siempre mantendrás la misma calidad en tus cócteles y se logrará el equilibrio entre ginebra y tónica, aunque si no tienes medidor, no te asustes, también te servirá un vaso de chupito de 5cl. Y ahora dirás “¿no es poca cantidad de ginebra?” recuerda que no se trata de un lingotazo, se trata de saborear una bebida con placer, no de otras cosas. Por otro lado, la elección de la ginebra también es algo a tener en cuenta, ya que hay un gran surtido de ginebras secas o clásicas, herbáceas, florales, cítricas o especiadas. Lo ideal es que revises qué botánicos se utilizan en la destilación de cada una y elegir la que mejor se adapte a tus gustos.

Tónica fría

Las bebidas carbonatadas con las que se prepara el Gin Tonic deben añadirse con la cuchara mezcladora, dejando caer el líquido por el metal para que así las burbujas que caracterizan a la tónica no se rompan. Como ya nombramos en uno de los párrafos anteriores, la tónica debe estar siempre fría porque al encontrarse en una temperatura alta pierde su efervescencia.

Potenciadores de aroma

Una bebida combinada requiere un equilibrio en las proporciones de sus ingredientes para no convertir la combinación en una ensalada de mil sabores. Cada ginebra tiene una receta propia de botánicos que le dan su propia personalidad. Por lo general, el Gin Tonic clásico incluye un twist de limón, o de algún otro cítrico. Es recomendable no añadir más de dos o tres potenciadores de aroma al cóctel. Estos botánicos se eligen o bien siguiendo los ingredientes que componen la ginebra para potenciarlos u optar por alguno distinto para generar un contraste de sabores.

Zumo de cítricos

La esencia del limón se encuentra en su piel y no es el zumo (dato a tener muy en cuenta). Al preparar un Gin Tonic suele añadírsele un twist de limón, que no es más que la piel de la fruta sin la parte blanca. Al Gin Tonic no se le añade el zumo porque el ácido cítrico propio de esta fruta reacciona de muy mal modo con la tónica, pues anula su propiedad carbónica. Así que ya sabes, el zumo lo dejas para acompañar las tostadas en el desayuno.


Así que ya sabes nada de lingotazos, nada de poner cuatro hielos mal contados y de servir la tónica que tienes en la despensa. Solo se trata de cuidar pequeños detalles para mantener la calidad de tu Gin Tonic o de los que preparas para tus amigos. Lo peor que te puede pasar es que te pase como a notrosos que cada vez que nos reunimos con nuestros amigos somos los elegidos para preparar los Gin Tonics.

Ahora bien, ¿nos preparamos un GIN TONIC y compartes el post?